Pago Casa Gran
La bodega
La historia del vino conocida de esta finca, comienza hace más de 300 años, se conserva una bodega de esa fecha en la Casa Benasal. Sin embargo en el poblado ibérico que se encuentra en la cresta de la montaña vecina se encontraron restos de vino pertenecientes al siglo IV antes de Cristo. Manuela Galbis madre del fundador inicia en los años 60 la producción de vino en la Casa Gran.
En Pago Casa Gran se definen como artesanos con dos objetivos: producir vinos de alta calidad y mejorar su finca. Los dos objetivos van juntos ya que los vinos son una expresión de estas tierras privilegiadas y su historia. El 100% de la producción es ecológica, con certificado europeo desde 2006 y nivel máximo en las directrices Delinat desde 2009.
Toda su actividad ha sido meticulosamente diseñada, después de un estudio teniendo en cuenta objetivos y filosofía. Otro peso muy importante en nuestra la son las directrices establecidas por el Instituto Delinat de Suiza, gracias a ellas están a la vanguardia de la producción de vino ecológico en un ecosistema estable rechazando por un lado un ecologismo industrializado y por otro prácticas culturales alejadas de la biodiversidad.
Carlos Laso
Carlos Laso tras acabar su formación de ingeniería industrial, estudiar en Inglaterra y adquirir formación en empresas de consultoría e informática, decide dar el salto a la bodega familiar que perteneció a sus antepasados, ‘pilotando’ un proyecto en el que la sostenibilidad corría grave peligro. «Ya en el 2004 decido reemprender Pago Casa Gran por mi cuenta con el apoyo de mi familia, debido al aprecio que le tenemos a esa finca por todos los veranos que hemos pasado ahí»